Un buen reclutador debe ser capaz de realizar y mejorar sus entrevistas para poder detectar al mejor candidato para el puesto.
Según Gabriel Bauducco, autor de Secretos de la entrevista, no todos los periodistas son capaces de realizar una buena entrevista y, por ende, tampoco todos los profesionales de Recursos Humanos.
Entrevistar es un arte y deben usarse las herramientas adecuadas para lograr una buena comunicación y poder llegar a las respuestas deseadas. Por ello, esta ocasión nos centraremos en algunos consejos para mejorar la técnica de la entrevista, extraídos del libro de Bauducco y que podemos aplicar a los procesos de reclutamiento y selección.
Consejos para mejorar la entrevista
1. Crea un buen ambiente
Para que el candidato se sienta cómodo es importante crear un ambiente agradable. Tu actitud y postura afectarán a la persona que tienes delante, del mismo modo que el tono o el lenguaje escogido.
2. Revisa la información de la persona antes de la entrevista
Esto te ayudará a realizar las preguntas de la forma más oportuna y personalizada por algunos de sus datos.
3. Considera si ha tenido experiencias anteriores con la empresa
Así como si ha sido entrevistado para otros procesos. Esa información permitirá partir desde un punto diferente.
Por ejemplo, si ya ha participado en otros procesos habrá información que ya conocerá y se podrá abreviar la presentación. Mientras que si nunca ha estado en un proceso con nosotros deberemos darle la información detallada.
4. Planifica la entrevista a detalle
Tener un guion con las preguntas y temas a tratar para no dejar en el tintero cuestiones importantes, del mismo modo que elegir si se debe realizar las mismas preguntas a todos los candidatos para evaluarlos bajo los mismos parámetros, sin embargo, no debemos sujetarnos fervientemente a la estructura. Debemos dejar fluir la comunicación teniendo en mente el objetivo y temas de la entrevista.
5. Evita encasillar al candidato
Recuerda no dar por hecho nada, no caer en los estereotipos o en los sesgos subconscientes. Como entrevistadores debemos partir de un conocimiento previo del candidato, pero no de una creencia sobre cómo es él. Esto nos ayudará a realizar la entrevista de forma objetiva y prestar atención a la persona y no verificar aquello que creemos.
En los procesos de selección podemos encontrarnos a personas introvertidas, quienes suelen hablar menos en las entrevistas, responden brevemente y no se extienden en sus respuestas. En este caso, el entrevistador debe hacer un esfuerzo extra por plantear cuestiones y buscar caminos paralelos para poder sortear estos obstáculos.
6. Nunca olvidar quién es quién en la entrevista
Los papeles de entrevistado y entrevistador son inamovibles, es decir, el entrevistador no puede ser el sujeto al que se le pregunte, puede responder algunas cuestiones, pero no perder el objetivo de esta parte del proceso.
7. El hilo argumental de la entrevista es importante
Una entrevista bien hecha debe ser una historia contada con principio, desarrollo y fin. Es decir, debemos tener una estructura con metas en cada parte del proceso.
El orden de las preguntas es importante. Podemos intercalar preguntas de mayor relevancia con otras de menos o ir lanzándolas de forma progresiva conforme vayamos creando sintonía con el candidato.
8. Analizar y extraer conclusiones del lenguaje no verbal
Los gestos tienen un contexto y una correlación con otras actitudes. No se pueden interpretar los gestos de forma aislada, debe tenerse en cuenta todo el contexto.
9. Escuchar y no solo oír la respuesta
Concentración y focalización en el candidato, en qué está diciendo, cómo lo está diciendo y qué actitud tiene.
10. No interrumpir al entrevistado, solo en caso muy necesario
Pero eso no significa permanecer como una estatua, es importante dar feedback de que se sigue la respuesta y se entiende.
11. Cierre de la entrevista
Para concluir la conversación es importante cerrar la entrevista para indicar al candidato que ha terminado. En este cierre se agradece el tiempo invertido y se explican los próximos pasos del proceso y los tiempos aproximados.
12. Cada entrevistador tiene su estilo
O lo que es lo mismo “cada maestrillo con su librillo”. Cada profesional tiene su estilo que va puliendo a lo largo de los años, con la experiencia que aporta cada entrevista.
Debemos tener en cuenta que la entrevista es de por sí, una situación extraña, es una plática donde una persona intenta conocerte de manera directa y evalúa las respuestas, sin que haya una relación previa.
Es una situación incómoda y bastante personal, por todo ello, es importante que el reclutador tenga en cuenta los siguientes consejos para mejorar la experiencia y obtener las respuestas necesarias para evaluar al candidato.
Neurolingüística
Es la ciencia que estudia los procesos de comunicación entre las personas. Su conocimiento dota de muchas herramientas a las personas que se dedican a ese ámbito y también a los entrevistadores.
Según un estudio realizado por Mehrabian & Ferris llamado Inference of attitudes from nonverbal communication in two channels, el 55% de la impresión se causa por lenguaje corporal (postura, gestos, impacto visual). El 38% por el tono y 7% por el contenido de las palabras.
Lo que decimos importa menos que cómo lo decimos. Y eso es un elemento a tener en cuenta cuando estamos evaluando a alguien durante esta etapa del proceso.
La sintonía en una conversación se da cuando las dos personas se relajan y sus posturas son similares. Lo mismo ocurre con el tono, el ritmo y el volumen. Todos estos elementos contribuyen a la sintonía y facilitan la conversación y también permiten detectar la sinceridad en el mensaje.
La neurolingüística sirve para establecer sintonía, para conocer cuál es el sistema representativo primario de cada persona y hablar en su “mismo idioma”. Óptimo para comunicar de forma eficaz y poder establecer un buen diálogo.
Una vez identificado el sistema de la persona, el reclutador podrá usar palabras relacionadas con lo auditivo, visual o sensorial según el caso para sintonizar el mejor canal para llegar a la otra persona.
Esto no sirve para manipular, sino para crear el mejor ambiente y una mayor predisposición a hablar de temas de conversación más peliagudos o que puedan entrañar algún sentimiento negativo en el candidato. Por ejemplo, qué pasó con su anterior empleo, a qué aspira en la vida…
Incongruencia
Al final de la entrevista nuestro objetivo es conocer mejor al candidato, saber si cuenta con las habilidades y el conocimiento necesario para llevar a cabo su trabajo y si encajará en la empresa.
Muchas veces tras esta conversación los reclutadores sienten que el candidato tiene algo que no acaba de encajar. Se llama falta de congruencia y se da cuando una persona dice una cosa pero transmite algo distinto.
Las pistas que nos da el lenguaje no verbal tienen un impacto 5 veces mayor que las verbales. Es por eso por lo que cuando no coinciden palabras y actitud corporal, tendemos a pensar que hay algo que no encaja del todo.
En estos casos podemos hacer un doble análisis de lo que ha sucedido, para intentar ver qué es lo que no encaja o podemos pedir una nueva entrevista para poder entrar en mayor detalle en esa incongruencia.
Si quieres ampliar la información sobre los métodos y consejos para mejorar la técnica de la entrevista te recomendamos leer el libro Secretos de la entrevista. Aunque esté pensado para periodistas, cuenta con ejemplos de utilidad para reclutadores y tiene un amplio apartado de qué significa el lenguaje no verbal en una conversación.
Con esta información de sustento, publica tus vacantes, céntrate en los mejores perfiles y entrevista siguiendo las mejores prácticas.

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