Gestión de talento

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Cultura organizacional: unión ante la crisis

La desvinculación de los colaboradores con la empresa y la incertidumbre son dos de los síntomas de la pandemia que estamos viviendo. Es momento para que la empresa una sus esfuerzos y a su equipo, a través de la cultura organizacional.

Estos valores sirven de brújula para guiar a los gestores de talento a encontrar el mejor camino y las alternativas necesarias para establecer nuevos métodos de trabajo, así como mantener el espíritu organizacional, aunque los colaboradores estén en casa.

Cultura organizacional: ¿qué es y para qué sirve?

Cuando hablamos de cultura organizacional nos referimos a todos los preceptos en los que se basa una empresa. Este conjunto de valores nunca es estático, evoluciona tal y como lo hace la sociedad.

Se basa en valores y fundamentos fijos, pero que con el tiempo pueden y deben revisarse, con miras a mantenerlos siempre actualizados.

Dentro de la cultura organizacional podemos encontrar las acciones sociales, las políticas y los beneficios, así como la esencia de la propia empresa.

Aunque una empresa no haya trabajado conscientemente en su cultura, esta existe. Desde el momento de la creación de la compañía, todas las acciones que ha realizado (ideación de producto, servicio) han influido en la creación de su cultura organizacional.

¿Quién puede cambiar esta cultura?

El ADN de una empresa es su marca de identidad. Tiene valores que son inamovibles, sin embargo, hay otros que se pueden adaptar a los cambios generacionales y del mercado.

En estos casos, la empresa evoluciona y se adapta al momento que vive, y también mirando al futuro. El equipo directivo y el departamento de recursos humanos son los principales promotores de cambios culturales dentro de la empresa.

Estos líderes de equipo pueden tomar decisiones que tal vez no coincidan con la historia de la organización. Pongamos, por ejemplo, la flexibilidad laboral o bien; el reconocimiento. Aunque la empresa antes no lo permitiera, las formas de liderazgo actuales pueden modificar esa conducta que, aunque no fuera explícita, estaba incrustada en los valores de la empresa.

Uno de los principales precursores de los cambios organizacionales son los profesionales de recursos humanos. Ellos deben encargarse de establecer los valores e identificarlos, porque durante las entrevistas, deben valorar si un candidato es afín o no con la empresa y con su misión.

Puede parecer un elemento trivial, pero muchos profesionales dejan una empresa al darse cuenta de que lo que promociona esa organización no es lo que ellos valoran ni por lo que trabajan.

Debido al reclutamiento a distancia, muchos gestores han manifestado que es difícil saber si los candidatos son compatibles o no con la empresa y su cultura.

Para ello, las plataformas y el software de reclutamiento permiten probar a los candidatos y determinar de forma objetiva si comulgan con los valores de la empresa o no. Pandapé tiene entre sus herramientas una prueba personalizada, que la empresa puede usar para determinar los valores de los candidatos ante el trabajo y la organización.

Compromiso con la marca

Hay marcas de mucho renombre, cuya cultura organizacional es conocida. Por ejemplo, Amazon o Netflix dedican recursos a dar a conocer esa cultura para atraer a los mejores candidatos.

Aunque tu empresa no sea tan grande como esas, también es necesario pensar en darla a conocer y propagar los valores que te harán atraer a los mejores profesionales.

La pandemia ha dejado a muchas organizaciones en una situación de crisis. Muchas noticias sobre decretos de despido, reducción de salario e incluso el cierre de algunas sucursales y empresas.

Cuando todo esto influye, la cultura organizacional recibe mayor atención y puede ser la diferencia básica entre que un candidato aplique a tu oferta o a la de la competencia.

La estabilidad y la comunicación ayudarán a los colaboradores a mantener su compromiso y a seguir conectados con la marca.

Las crisis afectan tanto a la organización como a los colaboradores. Tras un largo periodo de estrés, como el ocurrido durante 2020, el deseo de trabajar y dar lo mejor de sí mismo puede verse disminuido profundamente.

Una cultura organizacional sólida y bien diseñada hará que todos los miembros del equipo se sientan parte de ella y luchen por mantenerla a flote, siendo lo más productiva posible.

Buena imagen en Internet

Aunque no debemos confundir la cultura organizacional con el Employer Branding, este segundo no sería posible si no tenemos una cultura y valores definidos que podamos compartir con los candidatos.

La cultura va más allá de la atracción: tiene que ver con la retención y la forma de hacer y ser de la empresa.

Sin embargo, una buena cultura permite tener una fuerte marca empleadora que, al ser buscada en Internet, retorne noticias y artículos positivos; que, en lugar de asustar a futuros colaboradores, los anime a aplicar a una vacante.

Junto con la cultura, el clima de la empresa tiene un peso importante. Ahora que muchos candidatos no pueden ir a la oficina y ver cómo se trabaja allí, es importante que una parte de la cultura sea tener un buen ambiente de trabajo, ya sea de forma física o virtual.

Un clima adecuado tiene una influencia positiva en las aplicaciones y mejora favorablemente el costo de las contrataciones.

Una empresa fuerte y sólida usa su imagen para vender y también atraer. Los clientes son importantes, pero el equipo es el valor real de una compañía. Tratarlos bien hará que mejore casi un 20% la comunicación con los clientes y la atención hacia ellos.

Una buena imagen en internet hace que la empresa se vuelva más popular y eso ayuda a optimizar la imagen de marca. No solo es beneficiado el producto, también el equipo.

Los reclutadores deben vender esa imagen en todos los procesos, incluso mucho antes, en las vacantes: deben intuirse y conocerse esa reputación, clima y cultura.

Muchas empresas están invirtiendo en crear contenido de calidad en redes sociales y su página corporativa, para poder mostrar al mundo el trato que tienen con sus empleados.

Ahora los consumidores no solo quieren un buen producto, también una empresa que congrega con sus valores y trate a sus colaboradores como personas.

Si estás en el departamento de recursos humanos, es el momento de apostar por esta comunicación y trabajar de forma consciente en la cultura organizacional. Cualquier cambio puede ser instaurado y transmitido por los directivos o los mandos medios.

Fija el objetivo y pronto alcanzarás la meta.

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